Saluda del Hermano Mayor

¿Por qué formamos parta de una hermandad? Supongo que a esta pregunta habrá una respuesta por cada hermano. Uno dirá que, por tradición, otro por devoción, otro por la familia, otro por un grupo de amigos, etc. Y así es, muchos pueden ser los motivos, pero uno el objetivo: Cristo.

No perdamos nunca de vista que la hermandad es un verdadero instrumento para llegar a Cristo. Cuando nos vengan las adversidades de la vida, Él estará siempre ahí, en nuestra hermandad esperándonos a que nos agarremos fuerte a Él. Será nuestro apoyo y mástil ante las distintas vicisitudes que la vida nos planteará. ¿Realmente nos apoyamos en Cristo? La Virgen, a quien veneramos, está también ahí, para mostrarnos el camino que no es otro sino Cristo.

Para ello, los pilares, los cimientos de esta edificación deben ser la formación, el culto y la caridad.

La formación. El año pasado tuvimos la gracia de vivir un año de misión, con una etapa final intensa y de encuentro con Cristo. En nuestra casa hermandad nos reunimos junto a otros grupos de otras hermandades para poner un común, en esa atapa final de las misiones, experiencias y vivencias de FE. La formación del año pasado se centró en las misiones.

El culto. Qué importante es la Eucaristía. Qué importante es refrendar tu fe participando de este sacramento. ¿Acudes los domingos a misa? ¿Participas de los cultos de la hermandad? No quiero dejar de manifestar en este punto, los pocos hermanos que participan de la misa de mes de la hermandad, que normalmente es el segundo viernes de mes. Qué pocos hermanos, también han participado de los cultos del Santo Entierro, del Cristo del Descendimiento e incluso de los cultos del apóstol San Pedro. Pidamos con fuerza al Señor que nos infunda ese amor por la Eucaristía, por participar y formar parte de un imperativo de las reglas: el culto.

La caridad. Ya pudiera hablar las lenguas de los ángeles, decía San Pablo, que si no tengo amor no soy nada. La caridad tiene que ser un referente en la vida de hermandad. Y nos la tomamos muy en serio. En este último año se han llevado a cabo importantes obrar de Caridad, unas públicas y otras anónimas. Siempre teniendo presente qué somos: un instrumento de la Iglesia y al servicio de la Iglesia, y por ende de nuestra parroquia y nuestra archidiócesis.

Que estos instrumentos nos permitan acercarnos a Cristo con verdadera fe y esperanza.

Este año, además, disponemos de una gracia adicional. En nuestro pueblo, en nuestra querida y cercana hermandad de la Soledad, se está viviendo un año Santo Jubilar, año que no debemos desaprovechar, ya que es una gracia que la Virgen derrama para todos los Sanluqueños. Aprovecho estas líneas para felicitar a la Hermandad de la Soledad por esta iniciativa, y en especial a su hermano mayor y amigo Juan Manuel Gallardo.

Sin más, que todos estos instrumentos nos ayuden acercarnos a Cristo.

Perdonad todos los errores que cometo, que son muchos, dentro del acometido que tengo durante cuatro años como hermano mayor. Seguiré, este año trabajando con empeño junto a mi junta de gobierno por la hermandad.